ESSAYS & ART CRITICISM
A selection of art criticism, essays, and curatorial texts by Estela Ferrer Raveiro, exploring contemporary Cuban art, identity, and emerging artistic practices. From exhibition reviews to cultural analysis, this art criticism has been published in Arte Cubano, CdeCuba, and other leading publications.
Un viaje inventado: memoria, vigilancia y territorio en la Colección Campocerrado
Por: Estela Ferrer
El modelo panóptico se basaba en una asimetría de la mirada: alguien observa sin ser observado. Aunque el Domus Artium no responde al modelo panóptico tradicional, su arquitectura participa de los sistemas de vigilancia y control propios de la arquitectura penitenciaria del siglo XX. Hoy, la mirada de control ha sido sustituida por una mirada estética; el espacio destinado a vigilar cuerpos fue transformado en un espacio para observar, interpretar y producir sentido a través de las obras.
Es desde esa transformación de la mirada que Un viaje inventado propone un recorrido por la Colección Campocerrado. El panóptico, la cárcel-museo y la dehesa como espacio natural, productivo y económico de Ciudad Rodrigo se instalan en nuestra mente como capas de un territorio en el que memoria, poder, paisaje y representación permanecen inevitablemente vinculados.
El viaje que plantea la exposición no es únicamente geográfico ni cronológico. Es, sobre todo, un recorrido por las formas en que construimos, conservamos y transformamos la memoria. Una colección formada mayormente por piezas del siglo XXI que, lejos de organizarse como una sucesión lineal de estilos, parece operar como un sistema de relaciones: entre territorio y desplazamiento, intimidad y memoria colectiva, documento y ficción, cuerpo y paisaje.
En la planta alta, las obras más íntimas y documentales construyen un primer espacio de recogimiento: el textil en Romeo y Julieta, de Andrea Santolaya, y la fotografía manipulada El libro de las cabezas, de Esther Ferrer, exploran distintas formas de memoria, registro y transformación de la imagen. Desde esta dimensión más contenida, el recorrido se abre progresivamente hacia la expansión de la escultura, el color y lo instalativo. Personaje, de Jacobo Castellano; Idée de peinture, de Rubén Guerrero; y las piezas de Miki Leal y Federico Miró introducen otras escalas y formas de ocupación del espacio de las primeras obras hacia una experiencia progresivamente más abierta y expansiva.
Son 50 obras en las que también tienen cabida el arte sonoro en la obra de Laura Romero, Un pulso sobre la tierra para “captar los ecos de la relación entre humanos, los animales y el paisaje”. La diversidad de lenguajes no funciona aquí como dispersión, sino como una forma de entender la colección como un organismo: un sistema que se mueve entre sus temáticas, desde las arterias más gruesas hasta los relatos humanos más sensibles.
Y es precisamente ahí donde aparece una de las cuestiones más interesantes de Un viaje inventado: ¿qué sucede cuando una colección privada entra en diálogo con la memoria de un lugar? La antigua cárcel, convertida ahora en espacio de exhibición, introduce inevitablemente una reflexión sobre las instituciones que conservan, ordenan y legitiman la memoria. El museo deja de ser un simple contenedor y se convierte en un dispositivo que reorganiza nuestra experiencia del espacio y nuestra manera de mirar.
La exposición trabaja desde esa tensión. Entre lo cotidiano y su representación; entre aquello hecho a mano y aquello inmortalizado por otra mano, mediado por una lente; entre la experiencia individual y la construcción de una memoria compartida, un compendio de saberes tal cual constatamos en el tríptico de Bleda y Rosa acerca de la Universidad de Salamanca que forma parte de su serie Corporaciones.
Capa tras capa, el saber popular se enlaza con los lenguajes más contemporáneos. El territorio deja de ser únicamente un espacio físico para convertirse también en un archivo: un lugar donde permanecen huellas, desplazamientos, formas de vida y relatos que el arte vuelve visibles.
Ciudad de provincia, ex cárcel, territorio. Un territorio que abre la interrogante, como Tule Baleeje 01, de Paula Anta que nos conduce hacia la meditación en medio de una explanada infinita; a detenernos sobre los Estados Intermedios, escultura del artista Diego Delas donde lleva a cabo moldes de varios clavos y los dota de color. Una pieza que nace del estudio de las tradiciones constructivas seculares y que refresca el modo de relacionarnos con esos objetos.
Venas no de sangre, sino de tránsitos entre tiempos artísticos y ciudades: Salamanca, Sevilla, San Sebastián, Valencia, Burgos, Murcia, Albacete, Zaragoza, Madrid y Málaga como nodos de una geografía creativa.
En ese sentido, Un viaje inventado propone también cuestionar la propia geografía del arte contemporáneo: desplazar la mirada de los centros habituales para atender a las conexiones que se producen entre lugares, artistas, coleccionistas e instituciones. No se trata simplemente de llevar arte contemporáneo a otro territorio, sino de reconocer que el territorio también puede producir nuevas lecturas sobre el arte. Es una verdadera fortuna el viaje que nos proponen el Domus Artium, la Fundación Campocerrado y Enrique Tejerizo Bajo: expandir la mirada creativa dentro de la Península.
Activa:
Rocío García: “Para mí el arte no tiene sexo”http://www.caimanbarbudo.cu/articulos/2012/10/para-mí-el-arte-no-tiene-sexo/
Maikel Sotomayor: “Dejo que la pintura mute”http://www.uneac.org.cu/secciones-periodisticas/entrevistas/eddie-maikel-sotomayor-dejo-que-la-pintura-mute
https://www.artcronica.com/directorio/criticos-de-arte/estela-ferrer/
Del ensamblaje al filoso metal: alertas y metáforas en la obra de Rafael Consuegra
La escultura, que cuenta en la Isla con disímiles cultores, es quizás una de las manifestaciones que goza de menor fortuna crítica: por no ser numerosos los textos que se han dedicado a sus artífices. Entre ellos destaca el artista Rafael Consuegra Ferrer (Santiago de Cuba, 1957), quien cursara estudios en la Escuela Provincial de Arte “José Joaquín Tejada” en su tierra natal y, luego, se trasladara a La Habana para ingresar en el Instituto Superior de Arte, de donde se gradúa en 1983.
http://cdecubaartmagazine.com/es/alejandro-co-artista-cubano-contemporaneo-por-estela-ferrer/
Graduado de la Academia Nacional de Bellas Artes de San Alejandro en 2017, Alejandro va de la instalación como en Culto a la ceniza (una pieza de contenido informativo que deviene un compendio de noticias y aconteceres), a la pintura (con una serie sobre cenotafios que merece atención singular), pasando por la fotografía, con la obra Kirieleisón (donde propone una reflexión sobre el mito griego del barquero Caronte y alude desde el título a un canto típico de las honras fúnebres).
Pocas veces he tenido la oportunidad de acercarme a una producción más auténtica y sincera. El disfrute del proceso de concepción de sus piezas: desde la fotografía que funge como referente hasta la fundición y el ensamblaje, es fundamental en la producción de Gustavo del Valle. Y es que el artista encuentra en la manualidad, en el trabajo físico -una actitud que lo acerca a la ocupación del constructor- la condición primera del arte. En esta especie de vuelta al oficio, también se permite el goce puro del acto creativo, el juego con las formas y el movimiento.
Si bien sus trabajos más recientes se han centrado en la escultura, Valle ha logrado desde sus inicios en el 2006 hacer un ciclo de crecimiento que comenzó en cuadros de acento realista, donde privilegiaba el retrato de personajes de la ciudad, y evolucionó a la escultura en aluminio y bronce. Tanto en su período iniciático, como en la etapa actual de franca madurez, sus creaciones no pueden desligarse de inquietudes de carácter social: ¿dónde quedó el individuo, el ser, dentro de un proyecto ecuménico de “hombre nuevo”?
El 2014 apenas ha arribado a su segundo mes, pero para los entendidos, amantes y especialistas de las artes visuales en Cuba las opciones no se hacen esperar. Este año llega con aniversarios en varias de las principales instituciones, entre ellas el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales (CDAV) que arriba a sus 25 años. En el marco de esta celebración abre sus puertas uno de los eventos más seguidos debido a su amplia convocatoria: el VI Salón de Arte Cubano Contemporáneo.
En esta edición el salón estará dedicado a la información y sus canales de circulación en el contexto cubano. En el salón se encuentran trabajando un grupo de especialistas del centro entre los que puede mencionarse a los curadores Gretel Medina-subdirectora del CDAV-, Frency Fernández y Caridad Blanco.
https://artoncuba.com/blog-es/retrospectiva-de-un-pintor-eclectico/
https://cdecuba.org/maikel-dominguez/
Lecciones para quebrar el canon, según las obsesiones de Maikel Domínguez
Si una característica comienza a distinguir a la historia del arte, sobre todo cuando se arriba al estudio de las civilizaciones antiguas y clásicas, es su carácter uniforme, aunque cambie un poco de un período a otro, se pone en vigor un patrón a seguir que es acatado por todos los artistas. Entre ellos pudieran mencionarse los cálculos anatómicos e, incluso, proporciones ideales y el nombrado canon, como sistema de representación inquebrantable que pautó la producción artística de valiosas civilizaciones como la egipcia y la de la poderosa hélade.
Una vez, pasado el tiempo, la crítica ha podido encontrar esos marcadores epocales y a partir de ahí crear teorías totalizadoras sobre una década determinada. En el caso del arte cubano, se ha hecho notable -aunque por supuesto dentro de la propia tendencia el carácter plural de las soluciones estéticas se hace evidente- el interés de varios artífices por el rescate de una visualidad marcada por los códigos del lenguaje pop, el bad painting, con un gusto por el gran formato y que disfrutan el acto puro de pintar, muchas veces, desligándose casi totalmente de reflexiones sobre el acontecer socio-político nacional. En esta hornada de creadores, bautizada por el curador y crítico de arte Píter Ortega como Nueva Pintura, se inscribe la producción del artista cubano Maikel Domínguez.
Cuando descubrí Recostado al horcón, hojeando una revista de CdeCuba no tenía la menor idea de quién era el artista. Increíblemente había pospuesto, en varias oportunidades, exposiciones que llamaban mi atención por lo sugerente de los títulos: La fruta también tenía espinas, y La dicha del viajero, pero nunca fijé realmente el autor. Constituían invitaciones de esas apetitosas, que ya no se ven mucho. Para mi sorpresa descubriría un año después que todas eran de su autoría, incluso las de una reciente muestra colectiva de arte cubano realizada en Perú que indaga acerca de la historia como constructo y a donde fue invitado debido a sus manejos tan peculiares del paisaje.
https://www.granma.cu/bienal-de-la-habana-2015/2015-05-21/zona-franca-para-el-arte-cubano
El arte cubano contemporáneo en su compleja diversidad tiene su lugar en las antiguas fortificaciones de El Morro y La Cabaña, como parte del programa de la Bienal
Autor: Virginia Alberdi Benítez
Quien quiera ver, que vea. El arte cubano contemporáneo en su compleja diversidad tiene su lugar en las antiguas fortificaciones de El Morro y La Cabaña, como parte del programa de la Bienal. No es un coto exclusivo; en otros enclaves del evento, los creadores de la Isla muestran su obra más reciente. Pero en el complejo cultural que se yergue en la embocadura de la bahía, bajo el título Zona franca, se agrupa el grueso de la batería nacional.
Tres páginas El Caimán Barbudo las dedica a la restauración, decadencia y esplendor de la Necrópolis de Colón, con las firmas de Estela M. Ferrer Raveiro y Leopoldo Luis. Comienzan con la entrevista a Richard Carretero, un joven técnico de artesanía, quien confiesa que ha tenido que ir más allá de la restauración, pues el daño presentado por algunas piezas es irreversible, y por eso ha tenido que iniciar el trabajo desde cero. Captadas por el lente de Juan Carlos Romero, se insertan fotos que erizan los pelos, ya sea por la maldad humana o por la patina del tiempo, como el Cristo crucificado con las piernas mutiladas y un solo brazo completo o el de la imagen de la Caridad del Cobre con los Juanes descabezados que continúan orando y “remando” a los pies de la Patrona de Cuba. De punta a cabo se lee este excelente texto periodístico referente a la útil y necesaria obra que se lleva a cabo en el Cementerio de Colón, en aras de salvar su tesoro artístico y arquitectónico por el cual se ubica entre los tres museos fúnebres de mayor importancia del planeta.
Estación Cuba: muestra representativa del arte que se produce en el país.http://www.radiohc.cu/noticias/cultura/138341-estacion-cuba-muestra-representativa-del-arte-que-se-produce-en-el-pais. 15/08/2017.
G. Alfonso, Daniel: El universo de Alberto Lago. https://artoncuba.com/blog-es/el-universo-de-alberto-lago/19 agosto, 2016.